Los días pasan muy rápido y los hijos crecen sin que nos demos cuenta.
Aprende a disfrutar del momento.
Recuerda que el amor, el verdadero amor no hace daño. Ni malcría.
Ni los abrazos duelen, ni los besos pinchan.
Ten presente que cada uno de tus hijos es diferente, no los compares.
Y que a veces, lo que funciona para uno… no funciona para los otros.
Tienen en común que les gusta que les quieras, que les dediques tiempo… que rías con ellos, que te diviertas y disfrutes de su compañía.
Deja de vivir con prisas y vive con más risas.
Mírales a los ojos.
Llénate de su luz y envuélvete de la magia que desprenden tus hijos.
Y dales amor, mucho amor… no olvides que el amor no malcría

Carla Sanchez
8 abril 2020Hermoso mensaje, de verdad me encantó porque es muy real ❤️ Amemos mucho mucho a nuestros hijos