Mi cuerpo ya no esconde tu presencia
Llegamos al cuarto mes…
y ya no hay forma de ocultarte.
Tu presencia comienza a redondear mi vientre,
mis gestos se vuelven más lentos, más conscientes,
y el espejo ya no me refleja solo a mí.
A veces me descubro acariciándome la barriga sin darme cuenta.
O hablándote bajito mientras doblo tu ropita aún sin estrenar.
Todo empieza a prepararse.
Todo empieza a girar en torno a ti.
Y sin embargo… el amor no da vueltas.
Va directo. Crece sin freno.
El mundo empieza a saber de ti
Este mes marca un hito emocional:
el momento de contarlo.
Contarle al mundo que ya no camino sola.
Que llevo una vida en mi interior.
Que me convierto en madre con cada paso,
con cada palabra,
con cada sueño que ahora también te pertenece.
Contarlo da miedo,
pero también es alivio.
Es abrir una puerta y dejar entrar el sol.
Carta para mi bebé
Amor mío,
ya no eres un secreto.
Ya no eres solo mío.
Hoy te comparto con el mundo,
y eso no te hace menos mío…
te hace más real.
Más fuerte.
Más nuestro.
Imagino tu rostro mientras intento elegir tu nombre,
te siento mientras mi cuerpo me habla de ti,
y aunque aún no te he visto…
ya te amo como si te conociera desde siempre.
Consejo emocional del mes:
Todo florece a su tiempo.
No te apresures. Tu cuerpo y tu bebé saben el ritmo perfecto del amor.
Johannes Ruiz Pitre



Leave a Comment