Palabras que no se dicen… pero se sienten
Ya no es solo un movimiento.
Ahora es respuesta.
Reacción.
Presencia.
Cuando hablo, tú te mueves.
Cuando canto, pareces escuchar.
Y cuando guardo silencio,
es como si me habitaras con tu ternura quieta.
Este mes, siento que por fin… nos hablamos.
El vientre como universo de amor
Mi barriga ya es visible, redonda, llena de vida.
Pero hay algo más que crece en ella:
la certeza de que tú me sientes,
de que tú me reconoces.
Me acaricio y tú respondes.
Me relajo y tú descansas.
Me emociono… y tú danzas dentro de mí.
Es como si estuviéramos escribiendo una canción entre los dos,
una melodía que solo tú y yo podemos escuchar.
Carta para mi pequeño
Amor mío,
me hablas sin palabras
y yo aprendo a escucharte con el alma.
Tus movimientos me cuentan historias.
Tus pausas me enseñan a confiar.
Tus pataditas me recuerdan que estamos conectados
más allá de la piel,
más allá del tiempo.
Prometo seguir hablándote con amor,
para que cuando llegues al mundo
sepas que la ternura ya era tu idioma.
Consejo emocional del mes:
El vínculo emocional no espera al nacimiento.
Se construye desde el vientre, con palabras dulces, con presencia amorosa, con intención.
Johannes Ruiz Pitre



Leave a Comment