El amor más grande… está por llegar
Ya casi, amor mío.
Apenas unas semanas,
unos días,
quizás solo unas horas
y podré mirarte a los ojos.
Este mes se siente como la cima de una montaña emocional:
te he soñado, te he sentido,
te he hablado entre latidos y canciones,
y ahora…
ahora solo falta el encuentro.
El cuerpo se vuelve umbral
Cada movimiento,
cada contracción suave,
cada noche de insomnio
me dice que la hora se acerca.
Mi cuerpo se hace portal,
y yo me hago fuerte.
Sé que dolerá.
Sé que lloraré.
Pero también sé que al final…
te tendré entre mis brazos.
Y todo cobrará sentido.
Carta para ti, mi hijo tan esperado
Mi vida,
ya casi estás aquí.
Ya puedo imaginar tu olor,
el calor de tu piel en mi pecho,
tu primer llanto…
y el silencio que vendrá después,
cuando por fin sepas que estás a salvo.
Te he amado con cada célula.
Te he esperado con cada emoción.
Y aunque hay un mundo entero que aún no conoces,
quiero que sepas esto:
en mí ya tenías hogar.
Consejo emocional del mes:
La espera también es parte del milagro.
No te apresures. Respira este último tramo. Siente. Agradece.
Porque esta etapa no se repite. Y es tan mágica como efímera.
Johannes Ruiz Pitre



Leave a Comment